Hoy me solidarizo con una de las frase de Muaddib; ayer el sub-lema de su blog era algo en contra de los veganos, no recuerdo muy bien el qué. Yo no estoy en contra de los veganos ni mucho menos, lo que coman o dejen de comer me da igual, siempre y cuando dejen algo para los demás. Hace dos semanas vinieron a visitarme dos amigas alemanas que conocí en Finlandia. Una de ellas desde que fue a México se ha hecho vegetariana (dice que le sentó mal algo, y que al ver a los pollitos encerrados en un corral mexicano de diminutas dimensiones en uno de sus viajes al lavabo decidió dejar de comer carne, gente de ciudad...) y la última noche buscando un sitio para cenar topamos con el Juicy Jones, un restaurante para veganos.
A mí de entrada me daba mala espina, hace unos meses recibí un mail diciendo que era una cadena de establecimientos anticatalana (cosa que me importa poco), pero lo peor era la foto que acompañaban estas afirmaciones, con el lema "we don't speak catalan, we are open minded". Esa clase de actitud hipócrita es la que está acabando con nosotros. Pero bueno, a ellas les parecía bien el menú y entramos. Toda la decoración era de un falso modernismo-urbanismo, las paredes llenas de graffitis a todo color, frutas por todas partes, sillas y mesas dispuestas como quien no quiere la cosa, como si las hubieran cogido de la calle... A mí me gusta dar una oportunidad a los sitios nuevos, intento no prejuzgar, pero en cuanto se acercó la camarera ya me entraron ganas de salir sin comer nada. Borde, borde, borde y maleducada, dándonos las cartas y tomándonos nota como si nos estuviera haciendo un favor, y encima con mala cara. Así se le quitan a una las ganas de comer. Al menos las ensaladas estaban buenas, aunque la sopa un tanto insípida. Durante toda la cena estuvimos observando a la camaera antipática y descubrimos que no era algo personal para con nosotros, era igual de estúpida con todos, así que decidimos que su problema es que no comía carne. Y así estuvimos riéndonos de ella hasta que fuimos a la barra a pagar.
Por supuesto en cataluña cada uno paga lo suyo, seas 2 o 20 cada uno con su nota y pagando lo justo (algo que nunca me gustará, donde esté el bote..), la que cobraba ya está acostumbrada, pero como pensó que era fácil sumar 2 y 2 no usó la calculadora, lo hizo de cabeza y se equivocó en 4 cuentas (éramos 6). Nuestra conclusión fue que le debía comer carne.
Al final todo quedó en unas risas y ya está, pero no volveré a ese restaurante del Raval, ni al establecimiento de zumos que tienen en el Gótico. Vosotros podéis ir a comprobarlo, la comida está rica, pero no me gusta que me traten mal, ni que me miren por encima del hombro por que me guste el pollo.
servido por oncalilla
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Había que aprovechar el día festivo de alguna manera, y como ya no estoy para ir a manifestaciones pues he me he dedicado a hacer una de las cosas que mejor se me dan, marujear. Me he levantado no demasiado tarde y después de un rápido desayuno me he puesto a limpiar la cocina, que buena falta le hacía.
Tenemos una tabla con turnos de limpieza para todos los compañeros de piso, y normalmente funciona, pero últimamente nos hemos vuelto un poco vagos, será la primavera. Odio limpiar la cocina, aunque parezca mentira prefiero hacer el baño, pero reconozco que es gratificante verla tan limpia, y da gusto volver a cocinar. Le he metido un buen fregao de arriba a abajo, el quitagrasas funciona, y la fuerza manual también. He pasado un buen rato sin en pensar en otra cosa, una buena terapia contra el aburrimiento sin duda. Una se siente realizada cuando los resultados son tan inmediatos.
Después de comer y vaguear un rato largo me he decidido a hacer algo que tenía pendiente desde hace días. Tenía que ir a mi antiguo despacho de becaria y vaciar los discos duros para que los usurpadores tuvieran espacio para el nuevo proyecto, snif snif. He cogido la bici que me regaló mi hermano y en 15 minutos ya estaba allí. Hace unos 12 años que no me montaba en bici, son cosas que pasan cuando te caes y te destrozas los dientes... traumas y miedos a los que hay que hacerle frente tarde o temprano. Desde esa fatídica caída mi madre me prohibió practicar cualquier clase de deporte, era un poco patosa pero no para tanto, ahora las consecuencias de esa prohobición son obvias, ejem, dieta de por vida. En fin, a lo que iba, que ha sido toda una experiencia lo de la bici, aunque hay que tener ojos en todas partes para ir en la ciudad, nunca sabes de dónde vienen los coches, afortunadamente he llegado sana y salva a la universidad.
El guardia de seguridad todavía se acordaba de mí, no me ha pedido ni identificación ni nada y hasta me ha ayudado a llevar la bici (es de éstas plegables, pero pesa). Ya está, ya he borrado mis huellas del ordenador, ya no queda ningún rastro de los proyectos en los que trabajé duramente... aunque alguno todavía queda por internet.
Cuando volvía a casa había un montón de Mossos d'Esquadra en el Paseo debido a la manifestación por el primero de Mayo. Al parecer lo organizaba algún grupo anticapitalista, la estatua de Colón ha quedado llena de pintadas que así lo demostraban... pero creo que no ha habido ningún incidente grave, lo de siempre.
Y ahora estoy en casa, relatando lo que han sido mis horas hoy, esperando al estreno de Odiosas . Antes creo que veré por primera vez en mucho tiempo Versión Española, que hoy ponen "Las manos vacías" ("les mans buides") de Marc Recha, que me dio clases de guión, y por eso no he visto ninguna peli suya...
Hasta mañana pues
servido por oncalilla
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He hecho varios intentos por volver a poner en marcha este blog, pero cada vez me parecía tener menos sentido; mi vida ha dejado de ser interesante desde que volví. Ya no soy becaria, ya no veo tantas series interesantes, ya no leo nada en especial, ya no me paso horas navegando sin rumbo, ya no me emborracho. Ahora tengo un trabajo de verdad, uno en el que me pagan todos los meses (bueno, todos los meses sí, pero me pagan por horas, si no trabajo no hay dinero, cosas de las ETTs), un trabajo que me quita 8 horas de vida diarias.
Se podría pensar que soy afortunada, que muchos otros están parados (cobrando igual o más que yo dicho sea de paso), que por lo menos puedo mantenerme, que puedo seguir viviendo en Barcelona. Cierto, pero es un trabajo aburridísimo, no tiene nada que ver con la comunicación, ni con la informática, ni con los idiomas, ni con la cultura. No tiene nada que ver con lo que me interesa, es monótono, repetitivo y me hace sentir como una autómata programada para una sola tarea sencilla: comprobar facturas.
Hace dos meses y medio que empecé, tengo deudas acumuladas (irte de Erasmus queda muy bonito en tu currículum, pero las becas no te ayudan demasiado y el banco no tiene problemas en ofrecerte Visas y aumentarte el crédito), quiero seguir viviendo en la civilización moderna (si volviera al País Vasco todo sería más sencillo, incluso podría ahorrar, pero claro, renunciaría a todo lo que he conseguido aquí, que no es mucho pero es mío). Hace dos meses y medio que estoy aburrida, totalmente desencantada con todo.
Los jóvenes no tenemos oportunidades en este país conformista donde no nos quejamos por no poder acceder a una vivienda digna, ni por ganar unos euros más, ni siquiera nos quejamos por la pésima educación que recibimos, pero eso sí, que el botellón no nos lo quiten. Me da igual, yo sigo aburrida. Las ofertas en el mercado laboral para mi campo son escasas ya que no me interesa trabajar gratis ni servir cafés.
Qué se le va a hacer si nací inteligente, ya me lo decía mi madre, "nena, demasiado lista eres tú para ser mujer, tú calladita que estás más guapa, y a ver si aprendes a cocinar", pero nunca me callé. Así estoy, malgastando ocho horas diarias comprobando facturas de hoteles a los que nunca podré ir, en una oficina llena de mujeres aburridas que se empeñan en explicarme cada detalle de su vida personal día tras día. Ahora estoy callada, no tengo nada que explicarles, al menos nada que les interese. Pero al menos aprendí a cocinar.
Después de mi jornada laboral intentaré hacer frente a mi desencantamiento aquí, intentaré (cuento con vuestra ayuda) revivir el interés por las cosas que hasta hace no mucho llenaban mi tiempo. Y si no pues siempre puedo hacer que compartáis mi aburrimiento =P
saludos, y feliz Día del trabajador!!
servido por oncalilla
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Bueno, pues eso, que ya volví de mis andanzas por Finlandia, ya se acabó lo bueno y ahora toca sufrir, que ya no soy becaria ;-( A buscarse la vida... Intentaré poner esto en orden próximamente, siento la ausencia tan larga. ¿Seguís siendo amigos míos? =) Si queréis ver y leer lo que he hecho en Tampere podéis visitar mi otro blog. Hasta pronto, terve!!
servido por oncalilla
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