La mejor terapia
Había que aprovechar el día festivo de alguna manera, y como ya no estoy para ir a manifestaciones pues he me he dedicado a hacer una de las cosas que mejor se me dan, marujear. Me he levantado no demasiado tarde y después de un rápido desayuno me he puesto a limpiar la cocina, que buena falta le hacía.
Tenemos una tabla con turnos de limpieza para todos los compañeros de piso, y normalmente funciona, pero últimamente nos hemos vuelto un poco vagos, será la primavera. Odio limpiar la cocina, aunque parezca mentira prefiero hacer el baño, pero reconozco que es gratificante verla tan limpia, y da gusto volver a cocinar. Le he metido un buen fregao de arriba a abajo, el quitagrasas funciona, y la fuerza manual también. He pasado un buen rato sin en pensar en otra cosa, una buena terapia contra el aburrimiento sin duda. Una se siente realizada cuando los resultados son tan inmediatos.
Después de comer y vaguear un rato largo me he decidido a hacer algo que tenía pendiente desde hace días. Tenía que ir a mi antiguo despacho de becaria y vaciar los discos duros para que los usurpadores tuvieran espacio para el nuevo proyecto, snif snif. He cogido la bici que me regaló mi hermano y en 15 minutos ya estaba allí. Hace unos 12 años que no me montaba en bici, son cosas que pasan cuando te caes y te destrozas los dientes... traumas y miedos a los que hay que hacerle frente tarde o temprano. Desde esa fatídica caída mi madre me prohibió practicar cualquier clase de deporte, era un poco patosa pero no para tanto, ahora las consecuencias de esa prohobición son obvias, ejem, dieta de por vida. En fin, a lo que iba, que ha sido toda una experiencia lo de la bici, aunque hay que tener ojos en todas partes para ir en la ciudad, nunca sabes de dónde vienen los coches, afortunadamente he llegado sana y salva a la universidad.
El guardia de seguridad todavía se acordaba de mí, no me ha pedido ni identificación ni nada y hasta me ha ayudado a llevar la bici (es de éstas plegables, pero pesa). Ya está, ya he borrado mis huellas del ordenador, ya no queda ningún rastro de los proyectos en los que trabajé duramente... aunque alguno todavía queda por internet.
Cuando volvía a casa había un montón de Mossos d'Esquadra en el Paseo debido a la manifestación por el primero de Mayo. Al parecer lo organizaba algún grupo anticapitalista, la estatua de Colón ha quedado llena de pintadas que así lo demostraban... pero creo que no ha habido ningún incidente grave, lo de siempre.
Y ahora estoy en casa, relatando lo que han sido mis horas hoy, esperando al estreno de Odiosas . Antes creo que veré por primera vez en mucho tiempo Versión Española, que hoy ponen "Las manos vacías" ("les mans buides") de Marc Recha, que me dio clases de guión, y por eso no he visto ninguna peli suya...
Hasta mañana pues

Antes fue "diario de una becaria", ahora sólo intento superar mi aburrimiento con vuestra ayuda.
