Terapia anti aburrimiento
He hecho varios intentos por volver a poner en marcha este blog, pero cada vez me parecía tener menos sentido; mi vida ha dejado de ser interesante desde que volví. Ya no soy becaria, ya no veo tantas series interesantes, ya no leo nada en especial, ya no me paso horas navegando sin rumbo, ya no me emborracho. Ahora tengo un trabajo de verdad, uno en el que me pagan todos los meses (bueno, todos los meses sí, pero me pagan por horas, si no trabajo no hay dinero, cosas de las ETTs), un trabajo que me quita 8 horas de vida diarias.
Se podría pensar que soy afortunada, que muchos otros están parados (cobrando igual o más que yo dicho sea de paso), que por lo menos puedo mantenerme, que puedo seguir viviendo en Barcelona. Cierto, pero es un trabajo aburridísimo, no tiene nada que ver con la comunicación, ni con la informática, ni con los idiomas, ni con la cultura. No tiene nada que ver con lo que me interesa, es monótono, repetitivo y me hace sentir como una autómata programada para una sola tarea sencilla: comprobar facturas.
Hace dos meses y medio que empecé, tengo deudas acumuladas (irte de Erasmus queda muy bonito en tu currículum, pero las becas no te ayudan demasiado y el banco no tiene problemas en ofrecerte Visas y aumentarte el crédito), quiero seguir viviendo en la civilización moderna (si volviera al País Vasco todo sería más sencillo, incluso podría ahorrar, pero claro, renunciaría a todo lo que he conseguido aquí, que no es mucho pero es mío). Hace dos meses y medio que estoy aburrida, totalmente desencantada con todo.
Los jóvenes no tenemos oportunidades en este país conformista donde no nos quejamos por no poder acceder a una vivienda digna, ni por ganar unos euros más, ni siquiera nos quejamos por la pésima educación que recibimos, pero eso sí, que el botellón no nos lo quiten. Me da igual, yo sigo aburrida. Las ofertas en el mercado laboral para mi campo son escasas ya que no me interesa trabajar gratis ni servir cafés.
Qué se le va a hacer si nací inteligente, ya me lo decía mi madre, "nena, demasiado lista eres tú para ser mujer, tú calladita que estás más guapa, y a ver si aprendes a cocinar", pero nunca me callé. Así estoy, malgastando ocho horas diarias comprobando facturas de hoteles a los que nunca podré ir, en una oficina llena de mujeres aburridas que se empeñan en explicarme cada detalle de su vida personal día tras día. Ahora estoy callada, no tengo nada que explicarles, al menos nada que les interese. Pero al menos aprendí a cocinar.
Después de mi jornada laboral intentaré hacer frente a mi desencantamiento aquí, intentaré (cuento con vuestra ayuda) revivir el interés por las cosas que hasta hace no mucho llenaban mi tiempo. Y si no pues siempre puedo hacer que compartáis mi aburrimiento =P
saludos, y feliz Día del trabajador!!

Antes fue "diario de una becaria", ahora sólo intento superar mi aburrimiento con vuestra ayuda.

amausterra dijo
Holis, después de todo sí puedes sacar provecho de todo lo q hagas y ps en cuestiones de tus 8 horas, ps nadie trabaja en algo q le disguste o no le guste, y ps x alguna parte creo q le puedes sacar mucha sustancia a las pláticas de tus amigas de trabajo, tal vez y le encuentres la gracia a ese aburrimiento absurdo del cual profesas, --.--" vale en fin,,,Bienvenida a la coctelera =D
Saludos y besos...
1 Mayo 2006 | 12:39 AM